
En 1.942... como reza ese título que le puse. En esa foto contaba yo 4 años. Vivía con mis padres en Málaga. Tras sufrir la correspondiente sanción mi padre, al resultar "depurado" después de la guerra, allá que tuvimos que ir los tres en 1.941. Tuvo suerte, al parecer, alguien, "extravió" su expediente y apenas tuvo que ir a la cárcel. Ni que decir tiene, que lo hubiesen podido, incluso, fusilar. Tras pasar otros 2 años en Antequera y más tarde en El Espinar (Segovia), pudimos regresar a Madrid en 1.949.
En aquellos negros años de la posguerra, cuando todavía continuaban fusilando gente. Cuando había esclavos trabajando en Cuelgamuros para hacerle la futura tumba, en el "Valle de los Caídos", al mayor genocida de la historia, y cuando otros trabajaban gratis para empresarios adictos al Régimen, toda Europa andaba metida en la II Guerra Mundial. Recuerdo, también, que por la radio andaban cantando a todas horas "Lily Marlen". La solía interpretar Marlen Dietrich. Era la época de la copla también, esas canciones, perdidas ya casi, en la noche de los tiempos.
Muchos se extrañan, también, de que siendo tan pequeño, recordase cosas de estas.
En ese año, arrivó al puerto de Málaga, un vapor cuyo capitán era un primo de mi padre. Recuerdo que me subieron a ese barco mientras estaba amarrado al muelle correspondiente. Recuerdo, también, aquella tarde, quizás porqué a lo mejor sería el primer barco que visité en mi, entonces, corta vida. Unos meses más tarde, cuando ese barco, hacía la travesía del Canal de la Mancha, cerca de Inglaterra, fue torpedeado por un submarino alemán. Por lo visto llevaba no se que mercancia a un puerto inglés. Les avisaron por radio de que les iban a echar a pique. En 2 ó 3 minutos... ¡al barco lo partieron en dos con ese torpedo!. Apenas tuvieron tiempo de echar los botes al agua. Mi tío 2º estuvo agarrado a un tablón más de 2 días sumergido en aquellas gélidas aguas. ¡De película, vamos, pero lo malo es que fue una cruda realidad!. Y, mientras tanto... ¡éramos amiguísimos de nuestros "aliados" los alemanes!. Todo esto me lo contó mi padre años más tarde. Sin embargo, lo que si recuerdo, fue cuando andaba correteando por la cubierta de ese barco, meses antes de que lo hundiesen.
Y, mientras tanto por aquellos años... ¡hambre, miseria, cartillas de racionamiento, tuberculosis, piojos, ropa remendada.. y que se yo!.
Todo se lo debemos... ¡a quienes.. casi todos.. conocemos!.